#Affaire Triaca: modales y modelos

Me llama poderosamente la atención cómo, tanto desde el gobierno como desde ciertos espacios "progresistas", en el #affaire Triaca se pone el acento en el maltrato personal a su empleada y en que ésta haya sido nombrada en el SOMU, pero no tanto en que no estaba registrada.

Nombrarla en el SOMU, claro que es grave; es corrupción, pero tener a una empleada no registrada va algo mucho más de fondo: va al nudo de los derechos, en este caso de una trabajadora. Y, vaya, si esto es corrupción. Es corrupción vinculada al dinero pero también a instalar que el trabajo puede no ser legal.

Sucede algo muy similar a lo que ocurría con Carlos Menem; el famoso problema de modales y modelos. A muchos les molestaba (decían que les molestaba) la corrupción. Pero lo que los incomodaba era el estilo. Cuestionaban que Menem tuviera una Ferrari pero les parecía un tema absolutamente menor al auto la entrega del Estado. Parecen miradas; parece diferencia de perspectiva. Creo que es el corazón de los modelos de país.

Mariana Moyano