Pibes presos o abandonados: los “logros” del ex Ministro de Educación

La situación de abandono que vivieron 1500 chicxs en Embalse en un Programa bajo la responsabilidad de Esteban Bullrich

Por Mariana Moyano

Un hotel en situación de desamparo absoluto, falta de calefacción, escasez de frazadas, casi nulo servicio médico, ausencia de planificación pedagógica, 20 docentes para más de 500 chicos, pasantes en lugar de profesores con experiencia, profesores sin contrato,  personal ajeno al Ministerio que compartió hospedaje con niñas, niñxs enfermos por carencia de agua potable, chicos y chicas sin seguro para viajar fue el lamentable saldo que dejó la edición 2017 del Programa Nacional de Turismo Educativo (PNTE) que depende del Ministerio de Educación de la Nación y cuya ejecución tuvo lugar bajo la responsabilidad de Esteban Bullrich.

 

La cuestión del “piberío” no es el fuerte de los Bullrich. No lo es para la rama Luro Pueyrredón ni para la otra. El “piba” es para Patricia un lastre; ella ya no quiere cargar con el nombre de guerra que le viene de su etapa montonera. Y los “pibes” son para Esteban, el Zorraquín Ocampo Alvear de los Bullrich, un inconveniente. Pretendió aclarar que lo de “pibes presos” como “logro” de la gestión PRO lo había dicho porque estaba “cansado”. Pero su pretendida enmienda no queda más que en palabras vacías cuando sale a la luz lo que padecieron los más de 1500 chicos y chicas de entre 10 y 12 años provenientes de las zonas más vulnerables del país en esta edición del Programa Nacional de Turismo Educativo (PNTE) que depende del Ministerio de Educación de la Nación y que tuvo lugar entre el 15 de julio y el 3 de agosto de este año en Embalse, Córdoba.

Un hotel en situación de desamparo absoluto, sin calefacción con temperaturas de 5 grados bajo cero, falta de frazadas, casi nulo servicio médico, ausencia de planificación pedagógica, apenas 20 docentes cada 500 chicos, pasantes en lugar de profesores con experiencia en campamentos, docentes que iban renunciando a medida que conocían las condiciones de trabajo, coordinadores y profesores sin contrato firmado para viajar, personal ajeno al Ministerio de Educación que dormía en el mismo piso donde se hospedaban las niñas asistentes al programa fue parte del escenario de esta edición del Programa de Turismo Educativo. Pero como si esto no fuera lo suficientemente grave, faltó agua potable (lo que hizo que 25 chicxs se enfermaran) y ningunx de los niñxs tuvo el seguro correspondiente para poder realizar el viaje.

Presos o no, Esteban José Bullrich Zorraquín Ocampo Alvear tiene un problema con “los pibes”, algo que sería cuestionable de por sí, pero que se convierte en gravísimo porque todo lo relatado sucedió bajo su responsabilidad como Ministro de Educación de la Nación. El ahora candidato publicó su carta de renuncia el mismo día en que comenzaron las actividades, lo que indica que la planificación completa fue bajo su gestión.

           

¿Le dejarías tu hijo a Esteban Bullrich?

 A poquitos días de las PASO de 2015 y cuando aún no se había desatado la operación mediática contra Aníbal Fernández, el PRO lanzó su primera canallada política ante la cual hasta el propio Lombroso se hubiera asombrado. Fue en una peluquería de Villa Bosch y ante 10 vecinos que hacían las veces de votantes a convencer y de miembros de un focus group silvestre. El entonces candidato y actual intendente de Tres de Febrero Diego Valanzuela les lanzó la temeraria y discriminadora pregunta que luego fue eje de campaña de la hiper coacheada María Eugenia Vidal: "¿Si ustedes tuvieran que irse de viaje por un trabajo o alguna urgencia, a quién dejarían a cargo de sus hijos, a María Eugenia o a Aníbal?".

Casi exactamente dos años después quien ahora se presenta como candidato PRO en la provincia de Buenos Aires no es Vidal, aunque haya sido sobre ella que el oficialismo montó toda su campaña, sino Esteban Bullrich, el ex ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires y de la Nación.

Bullrich no venía de frases muy afortunadas: "Esta será una nueva Campaña del Desierto" y "no me paro como ministro de Educación, sino como gerente de Recursos Humanos", había dicho cuando aún ocupada la cartera Nacional. Estuvo guardado unos días y salió para embarrarse y embarrarlos. "Todos los días un pibe preso", mencionó orgulloso como logro de vaya uno a saber qué gestión.

La frase en sí misma y el considerar que poner en prisión a menores de edad son exabruptos condenables en boca de cualquiera, pero se vuelven actos graves si quien los pronuncia viene de ser Ministro de Educación de la Nación.

“Estaba cansado” fue la excusa que eligió Bullrich para justificar sus dichos. No convence, pero podría hacer caer al algún incauto con buenas intenciones y una inocencia a prueba de Reyes Magos. Pero ¿cómo hay que considerar estos dichos a la luz de la experiencia vivida por los más de 1500 chicos que padecieron esta edición del Programa de Turismo Educativo y que fueron prácticamente abandonados por el Estado Nacional cuando de éste dependía su cuidado?  

Si con estos datos a mano hoy el actual intendente Valenzuela juntara a un grupo de vecinos en aquella peluquería, les aportara esta información y les preguntara: ¿Ustedes dejarían a sus hijos a cargo de un candidato y ex ministro que no contempla la seguridad mínima de sus hijos?, muy probablemente aquel estereotipo lombrosiano que tanto ayudó a Vidal no podría borrar la desidia con que se manejó esta edición del Programa.

 

La experiencia de uno de los docentes: “Nunca viví este abandono”

El Programa Nacional de Turismo Educativo dependiente del Ministerio de Educación de la Nación funciona desde 2004 y tenía tres experiencias: la de verano, la de invierno y la de egresados. Los proyectos son: Receso de verano, en enero en la Unidad Turística Embalse y en la Unidad Turística Chapadmalal; invierno, en julio en la Unidad Turística Embalse; viaje de egresados, en septiembre y octubre en Embalse y en noviembre en Chapadmalal.

Hasta 2015 unos 25000 chicos y chicas de las zonas más vulnerables del país participaban de este viaje cuyo objetivo es educativo y de formación integral, razón por la cual los talleres no están basados en la mera recreación sino en proyectos pedagógicos que se comienzan a planificar al menos 3 meses antes del viaje.

También hasta hace dos años participaban entre 2000 y 2500 estudiantes en verano e invierno y entre 7000 y 7500 en septiembre, octubre y noviembre. En 2016 solo se hizo la experiencia de invierno, de la que participaron 1650 chicxs y la de egresados a la que asistieron 3450. El total de 2016 fue de 5100 alumnxs y nada se hizo en enero. La disminución en la cantidad de participantes responde, claramente, a recortes presupuestarios, los que se hacen en los programas pero no en los nombramientos de funcionarios.

Carlos Servidio Santos es profesor de Educación Física y fue uno de los docentes que se encontró con la situación que esta nota relata. La sintetizó así; “lo que yo vi y viví fue un abandono absoluto de los chicxs y de los profes y docentes. No hubo planificación, no hubo cuidado, no hubo previsión; pibes sin seguro, enfermos por falta de agua potable… Me quería volver de inmediato pero la verdad es que me quedé una semana por los propios chicos que son un sol de amorosos, pero fue horrible lo que vivimos todos. Y tanto Devitt (Ignacio, Director de Fortalecimiento Educativo Territorial) como (el Coordinador del PNTE Nicolás) Rosenberg se desentendieron de su responsabilidad. Si no fuera por los nenes, diría que fue una experiencia horrible y muy triste”.

Video

En 2017, el Programa Nacional de Turismo Educativo (PNTE) dejó de pertenecer a la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas para pasar a la órbita de la Dirección de Fortalecimiento Educativo Territorial que conduce Ignacio Devitt, un concejal del PRO de Vicente López que se encuentra actualmente en uso de licencia del cargo legislativo. En abril de este año asumió como Coordinador del PNTE Nicolás Rosenberg, quien proviene del área de Comercio Exterior de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Ni Devitt ni Rosenberg cuentan con ninguna experiencia vinculada con la educación o la docencia y este es uno de los puntos que más preocupó a los profesores a cargo de la experiencia.

Como si el desconocimiento y la inexperiencia –que cuando se trata de gestión estatal puede ser sinónimo de negligencia- no fueran ya de por sí graves, las actuales autoridades y con Esteban Bullrich aún a cargo del Ministerio Nacional tomaron la decisión de despedir a 150 trabajadores que formaban parte de la estructura conocedora de la propuesta pedagógica y del tipo de cuidados que los chicos y chicas necesitan en una experiencia como esta.

La estructura constaba de 40 docentes, 20 educadorxs para el turno noche y 10 talleristas del área artística. Los funcionarios que Bullrich nombró en esas áreas desmantelaron el equipo y contrataron un total de 35 personas, en su mayoría estudiantes, para los cuales este proyecto era su primera experiencia laboral. El cuidado a la noche estuvo a cargo de los propios docentes de las escuelas. Y en esta contratación aparece una de las graves irregularidades: Ninguno de estxs 35 trabajadorxs había firmado al 3 de agosto, día de finalización de la propuesta, contrato alguno, ni participó de la planificación previa. Es decir que más de 500 niños por semana que estaban bajo la responsabilidad del Ministerio de Educación de la Nación quedaron bajo el cuidado de NN en lo que respecta a la formalidad de la contratación. No puede, entonces, llamar la atención la legítima y lógica preocupación que puede observarse de parte de los profesores y docentes en los videos adjuntos.

Videos: 

https://youtu.be/pNyPeIPOo6c

https://youtu.be/lm9bgxqbJkg

https://youtu.be/fcWCrp86X9M

https://youtu.be/tGwEXvHPlXs

https://youtu.be/v6dy7zhiJZk

https://youtu.be/v6dy7zhiJZk

https://youtu.be/uVSOQmGddx8

En uno de estos  videos puede observarse un momento de mucha tensión entre el funcionario y los docentes porque éstos querían mantener la propuesta educativa y pedagógica y que los niños y las niñas realizaran los paseos y las actividades previstas fuera del predio de Embalse. Pero el funcionario les impide que lxs chixs salgan del predio. ¿La razón? Simple: ni los niños ni los docentes ni los trabajadores del Programa contaban con un seguro contratado por el Ministerio de Educación. Hasta hace dos años se contrataba una póliza con La Caja o con La holando sudamericana, tal como puede verse en la imagen que sigue. En esta oportunidad, todos quienes viajaron carecían de todo tipo de seguro.

 

 

Las irregularidades que denunciaron los propios docentes

 

Los docentes que participaron de la experiencia mostraron su malestar a través de una carta que no tuvo ningún tipo de respuesta oficial. En ella indicaron textualmente:

“ABANDONO TOTAL EN EL PROGRAMA RECESO DE INVIERNO EMBALSE CORDOBA

Dicho programa, a realizarse del 16 al 3 de agosto organizado por el Programa Nacional de Turismo Educativo de la Nación  tuvo falencias graves en cuanto a la organización, funcionamiento y llevada a cabo del mismo. Lo que nos llevó a un máximo nivel de responsabilidades por parte de coordinadores, profesores y acompañantes para lograr mantener la salud e integridad de los niños que concurrieron a la convocatoria de Turismo Educativo”.

 

Las irregularidades que los docentes enumeraron en su carta son las siguientes:

·       Falta de agua potable

·       Profesores, coordinadores y alumnos sin seguro

·       El hotel N°2 de Embalse en situación completo desamparo

·       La calefacción contaba con un sistema de calderas que sólo se encendía de 18 a 20, horario en el cual los 550 pasajeros aproximadamente debían higienizarse.

·       Los profesores y coordinadores viajaron sin contrato firmado, apenas tenían un trato de palabra

·       Falta de previsión de las condiciones climáticas del lugar

·       Se contaba sólo un médico y una ambulancia para todos los asistentes y en una sala localizada a más de 300 metros del lugar de hospedaje.

·       Los profesores y coordinadores debieron realizar tareas que los excedían y que no estaban contempladas, como la limpieza de baños y servir la comida, entre otras.

·       Varios niños se enfermaron por frío y por falta de agua potable.

·       No se cumplió con actividades previstas y planificadas

·       No se realizaron las excursiones también previstas en el cronograma y que se hacían anteriormente porque los funcionarios no querían que los chicos salieran del predio debido a la falta de seguro.

·       Personal ajeno al Ministerio de Educación dormía en el mismo piso que las niñas asistentes al cronograma

·       La cantidad de profesores (36, incluidos coordinadores) no era la acorde para la cantidad de chicos asistentes (se preveían 550, cuando lo ideal sería un profesor cada 15 niños).

·       Muchos de los profesores que fueron iban a realizar su primera experiencia laboral.

 

La carta de los profesores culmina con la siguiente solicitud:

“Una respuesta favorable para que, dentro de lo que se propone la Dirección de Fortalecimiento Educativo, cuyo director es Ignacio Devitt y que depende de la Secretaria de Gestión Educativa, cuyo secretario es Max Gullmanelli, se pueda hacer una mejora en cuanto al programa en general, y a las propuestas en particular” y que “se tenga en cuenta el objetivo principal del programa: que los alumnos de las escuelas primarias de los sectores más vulnerables del país puedan conocer, comprender y apropiarse de la diversidad geográfica y cultural del país sin correr ningún riesgo de vida. Por fortuna no hubo hechos fatales que lamentar, aunque potencialmente estuvimos todo el tiempo expuestos a que sucedan por las pocas condiciones de seguridad del lugar y la organización. Lamentablemente nos vemos en la obligación de informarlo para que no vuelva a suceder”.

 

Nadie preguntó en la provincia de Buenos Aires en medio de una campaña si le dejarían sus hijos a Esteban Bullrich. No hacía falta. Por decisión del Presidente Mauricio Macri, Bullrich fue Ministro de Educación y lo que aquí se cuenta fue parte de lo que hizo cuando los cuidadanos les dejaron a su cargo a los alumnos de las escuelas públicas y que el profesor Carlos Servidio Santos que relató la experiencia resume en una frase terminante: “a los pibes los abandonó”.

 

 

MACRISTOCRACIA: 

Quién es Esteban, el Zorraquín Ocampo Alvear Bullrich, del libro "Macristocracia", de Fernando Cibeira

 

El apellido es originario de Alemania. Adolfo Augusto (en verdad, bautizado Adolf August) Bullrich nació en 1802 en Teupitz, cerca de Berlín. Llegó a esta parte del mundo como soldado a sueldo y peleando por el ejército brasileño en la Guerra del Brasil cayó prisionero de los argentinos. Liberado, decidió quedarse en Buenos Aires y seguir intentando ganar fortuna pero ya no en los campos de batalla sino en diferentes emprendimientos comerciales. Se casó con Baldomera María Rejas y tuvieron diez hijos, dos serán los bisabuelos de Patricia y de Esteban.

Quien se encargó de multiplicar la fortuna familiar fue el primogénito Adolfo Jacobo Bullrich, quien viajó a Alemania a educarse y servir en la Guardia Nacional. En 1867, ya de vuelta, fundó Adolfo Bullrich y Cía., una empresa dedicada a los remates por donde pasaban desde ganado a caballos pura sangre, propiedades a muebles, obras de arte y campos. Se convirtió en el sitio por el que desfilaba el must de la aristocracia local, donde podían comprar las últimas novedades llegadas de Europa. Pero, a partir de la campaña del desierto, el mayor negocio de la Casa Bullrich pasó a ser el remate de las tierras ganadas a los indios. “La conquista es santa, porque el conquistador es el Bien y el conquistado el Mal. Siendo Santa la conquista de la pampa, carguémosle a ella los gastos que demanda, ejercitando el derecho legítimo del conquistador. El Gobierno declara que no tiene dinero en las cajas fiscales para hacer frente a los gastos de campaña, pero, en cambio, la pampa vale dinero: tiene un precio, y la ofrece en venta al comercio del país”, promocionaba el diario La Prensa de la época.

En un contexto empobrecido, únicamente las grandes familias pudieron sacar tajada, hecho que marcaría a fuego la conformación definitiva del país. El historiador Felipe Pigna lo explica así: “Mientras que en los Estados Unidos la lucha contra el indio fue realizada principalmente por los granjeros que junto con sus familias avanzaban buscando nuevas tierras y así expandían gradualmente las fronteras y el ejército jugó un papel accesorio, en la Argentina ocurrió todo lo contrario. Fue el ejército el que ocupó el ‘desierto’ por cuenta de los estancieros, consolidando y extendiendo el latifundio y, algo muy importante, consolidándose a sí mismo”.

El primer hijo del mercenario alemán preso durante la Guerra del Brasil August Adolf Bullrich fue el Adolfo Jacobo Bullrich, que fundó la casa de remates Adolfo Bullrich y Cía con la que hizo rica a su familia. Como también ya se contó, su amigo Julio Argentino Roca lo designaría intendente de la ciudad de Buenos Aires. El séptimo hijo del intendente Adolfo fue Arturo Bullrich, bisabuelo del ministro Esteban. Son varios apellidos ilustres que irán engrosando el linaje. Ya integrados al tout porteño, Arturo Bullrich se casará con María Magdalena Cantilo Ortiz Basualdo, hija del doctor José María Cantilo y hermana del dirigente radical José Luis Cantilo, quien también llegará a intendente de Buenos Aires. Esta rama de los Cantilo ya la vimos en el capítulo correspondiente al jefe de Gabinete, Marcos Peña, porque su madre Clara Braun Cantilo es nieta de aquel intendente radical y descendiente de la misma familia que poseía un deslumbrante chalet estilo francés en Viamonte y Moreno, en Mar del Plata, cuando el balneario era lugar de descanso obligado para la aristocracia.

Uno de los hijos del matrimonio entre Arturo Bullrich y María Magdalena Cantilo fue Luis María Bullrich, abuelo de Esteban. Luis María Bullrich fue un dirigente vinculado a la Iglesia Católica con actuación durante la Revolución Libertadora y como tal pasó a formar parte de la Junta Consultiva Nacional, un organismo de asesoramiento creado por la dictadura con miembros de distintos partidos, obviamente excluyendo al peronismo y al comunismo. Para la gente de la calle pasaron a ser los “gorilas”. El nombre derivó de un popular sketch que hacían en el programa de radio “La Revista Dislocada”, con guión de Aldo Cammarota. Era una parodia de la película del momento “Mogambo” ―en la que actuaban Clark Gable, Ava Gardner y Grace Kelly-, protagonizada por un cazador de gorilas borracho que ante cada ruido que escuchaba decía: “deben ser los gorilas, deben ser”. La frase empezó a repetirse por todas partes y los “gorilas”, en genérico, pasaron a ser los militares de la Revolución Libertadora y los políticos de la Junta, los antiperonistas.

“En 1956, el gobierno de Pedro Eugenio Aramburu creó la Junta de Defensa de la Democracia, un organismo presidido por el miembro de la Junta Consultiva Nacional Luis María Bullrich que debía encargarse de clasificar a sospechosos de ser militantes comunistas o adherentes de izquierda con denominaciones tales como ‘procomunista’, ‘criptocomunista’ o ‘filocomunista’. En plena Guerra Fría, la Revolución Libertadora ejerció el macartismo a su manera: en abril de 1957 ilegalizó el Partido Comunista y desplegó razzias contra sus militantes en lo que se denominó ‘Operación Cardenal’. Centenares de comunistas y ‘camaradas de ruta’ fueron a parar a cárceles de todo el país. Una parte de ellos fue encerrada en el vapor París, a varios kilómetros de la costa del Río de la Plata, bajo la amenaza de la Marina de hundir el buque que estaba a punto del desguace. Los políticos Héctor P. Agosti, Rodolfo y Orestes Ghioldi, el abogado Rodolfo Aráoz Alfaro, el músico Osvaldo Pugliese y el escritor Léonidas Barletta fueron algunas de las víctimas de este episodio grotesco. Hasta el poeta chileno Pablo Neruda, que por esos días había arribado a Buenos Aires, padeció algunas horas de encierro en una celda porteña”, recuerda Germán Ferrari en su libro “Símbolos y fantasmas” sobre la participación del abuelo del ministro en la Libertadora.

Luis María Bullrich se casó con una descendiente de una rica familia entrerriana María Elena Zorraquín. Conformaron un típico matrimonio católico y tuvieron nada menos que 14 hijos. El sexto de la prole, Esteban Bullrich Zorraquín, también elegiría una esposa de origen aristocrático, María Ocampo Alvear. El mayor de sus tres hijos es Esteban José Bullrich Zorraquín Ocampo Alvear, a quien conocemos como el ministro Esteban Bullrich, prominente figura del gabinete macrista con sus 2,02 metros de estatura.

Educado privado

Nacido el 26 de mayo de 1969, el ministro se educó en un selecto colegio bilingüe de Vicente López, el St. Leonard’s College. Luego se licenció en Sistemas en la Universidad CAECE, originalmente Centro de Altos Estudios de Ciencias Exactas, el primer centro en tener una carrera de ese tipo. Egresado, realizó un máster en Administración de Empresas en la Escuela de Negocios Kellogg, perteneciente a la universidad norteamericana de Nothwestern. Bullrich cuenta en su biografía que, como buen católico, ya finalizados sus estudios dedicó unos meses al trabajo social. Viajó a Nicaragua a enseñar matemáticas en orfanatos de la Fundación Padre Fabretto, una entidad que preside Kevin Marinacci, graduado en la Universidad de Georgetown y con un Máster en la Escuela Kellogg, la misma en la que estudiara Esteban. La Fundación recibe una generosa asistencia de la Usaid, la agencia internacional de ayuda del Departamento de Estado, que suele utilizar esas oficinas en los países subdesarrollados para fines menos virtuosos. Por ejemplo, en 2008, Evo Morales echó de Bolivia a la Usaid por actuar como pantalla de la CIA en intentos desestabilizadores a su gobierno. “Allí comprendí que una buena educación es la que permite el desarrollo de un niño y la que garantiza una vida adulta exitosa”, dice Bullrich en su biografía sobre esa experiencia en Nicaragua.

Ya de vuelta, se dedicó a la actividad privada. Con su hermano Emilio adquirieron la empresa SA San Miguel, dedicada a la exportación de cítricos, básicamente limones. Mantendrían la empresa casi cinco años aunque continuarían ligados al negocio de la exportación de fruta a través de la consultora Fruitful Thinking, de la que aún conserva la mitad, y de Fresh Ideas, de la que su hermano es director. La especialidad fue motivo de chistes en su primera experiencia como diputado: sus colegas decían que en sus discursos acostumbraba “mandar fruta”.

La patota del Bulldog

En su autobiografía asegura que la crisis de 2001 lo convenció de pasarse a la esfera pública. Se integró al partido que lanzó el economista Ricardo López Murphy, quien venía de ser ministro de Defensa y de Economía del gobierno de Fernando de la Rúa. De este último cargo, el “Bulldog” salió despedido a los 15 días de asumir luego de plantear un recorte generalizado en todas las áreas, incluyendo salud y educación. Hasta los radicales pidieron su cabeza. De la Rúa lo suplantó por Domingo Cavallo, que supuestamente llegaba para poner en marcha una política más expansiva. Debido a las críticas de sus correligionarios, López Murphy anunció pomposamente su renuncia a la UCR y lanzó el partido Recrear, que en 2003 lo presentó como candidato a presidente en un frente con pequeños partidos de derecha como el Partido Demócrata de Federico Pinedo. No les fue nada mal y quedaron terceros con el 18%, a sólo cuatro puntos de Néstor Kirchner que apenas superó el 22% y finalmente sería presidente por la renuncia de Carlos Menem al ballottage. Esteban Bullrich consiguió un puesto de asesor en el Congreso y quedó a cargo de la juventud de Recrear, aunque ya tenía 34 años. “La verdad que nuestro crecimiento en esa época fue aluvional. Venía gente de todos lados y no había un cursus honorum. Bullrich, que tenía facilidad para la comunicación, escaló posiciones rápido”, recordó López Murphy para este libro.

La irrupción de Macri como nueva esperanza blanca de la derecha argentina comenzó a generar tensiones en el bloque. Algunos, Pinedo por ejemplo, decidieron apoyar al entonces presidente de Boca en su primer test electoral como candidato a jefe de gobierno porteño, apenas unos meses después de las presidenciales de 2003. López Murphy, un caballero a la antigua, prefirió honrar el acuerdo que tenía con Patricia Bullrich de apoyarla para la Ciudad bajo el lema Unión para Recrear Buenos Aires. Así le fue. Macri ganó la primera vuelta, pero perdió el ballottage. Pato Bullrich no llegó al 10%. Su pariente lejano Esteban Bullrich se postulaba como octavo candidato a legislador porteño. Obviamente no entró.

Desde aquellos años hasta principios del 1900, el Estado vendió más de 40 millones de hectáreas por monedas a 1.843 terratenientes, todas familias vinculadas al poder: los Luro -otra rama de la familia de la ministra-, los Menéndez -antepasados del jefe de gabinete, Marcos Peña-, los Martínez de Hoz, los Anchorena, los Alzaga Unzué, ya tenían todas las tierras que podían adquirir.

 

Mariana Moyano