Por Inés Ulanovsky

Amo el momento en el que el ibuprofeno por fin hace efecto. Amo el café. Amo los bares. Amo cuando logro escribir. Amo el momento en el que algo deja de importarme. Amo andar en bici. Amo Buenos Aires. Amo México. Amo la risa propia y ajena. Amo escuchar la radio en el auto.. Amo usar auriculares. Amo el rock. Amo internet. Amo la primera función del cine de la tarde. Amo la maldad de las mujeres buenas. Amo viajar. Amo las fotos. Amo mandar y recibir cartas. Amo el chocolate. Amo a Charly García.

Odio tener que especular. La maldad. Odio hacer bizcochuelos. El olor a cigarrillo. Odio las enfermedades y la cara de preocupación de los médicos. Odio no haber sido guitarrista. Odio el aburrimiento y el sinsentido. Odio la injusticia. Odio no ser mejor. Odio internet. Odio no animarme. Odio la culpa. Odio no tener respuestas. Odio que no me contesten los mails. Odio la obviedad. Odio mi dolor de cabeza con aura. Odio no entender. Odio no haber estudiado medicina. Odio a los malos y a los resentidos. Odio no saber jugar a casi nada. Odio el concepto “soltár” y odio esperar lo equivocado.

Andrea C